EDITORIAL: El fracaso del PLD en materia de transportación ciudadana

Toda ciudad moderna amerita de un sistema público de transportación rápida, digna y de bajo costo. Ninguna de estas tres características van a cónsona con la realidad de la transportación pública en la República Dominicana.

El PLD, a pesar de haber gobernado el país por casi 20 años, no ha hecho el esfuerzo necesario para organizar el que sin lugar a dudas debe ser el sistema de transportación mas caótico, inseguro y desorganizado de todo el continente.

Este es uno de los problemas fundamentales que ha de ser resuelto por futuros gobiernos ya que, inclusive, pone en entredicho la sostenibilidad democrática de la República Dominicana. A veces pareciese que los dueños de los sindicatos de transporte también son los dueños del país.

A estos todopoderosos sindicatos el gobierno les teme por el enorme poder que han acumulado sin ningún tipo de control estatal y sin ningún tipo de limites a la hora de poner en práctica sus propias perversas y muy peculiares prácticas tendentes a imponer el orden que le garantiza su hegemonía en las calles y avenidas del país.

Todo esto debe de cambiar ya que sin un sistema público de transportación eficiente, económicamente accesible y que garantice la dignidad ciudadana, ningún país puede avanzar en este tan competitivo mundo donde los ciudadanos son cada día mas exigentes y los turistas que visitan nuestros países tienen mayores expectativas de orden democrático.

La República Dominicana esta obligada a enfocar la mirada en la solución definitiva del desorden histórico que a afectado la transportación ciudadana, aunque lamentablemente en el corto plazo no vemos posible la transformación radical que todos aspiramos.