EDITORIAL: La impudicia de la democracia dominicana

Por Leonardo Jaquez

A nadie se le puede ocurrir hablar de que el oficialista Partido de la Liberación Dominicana ha gobernado sobre el manto de un régimen dictatorial en la República Dominicana, pero tampoco, nadie puede osar ocultar los mecanismos antidemocráticos implementados por un régimen de gobierno que cumple 16 años dirigiendo los destinos nacionales.

Ha sido un periodo donde se han secuestrado los más altos estamentos de poder y donde se ha pulverizado hasta la dignidad nacional. Una jugada binaria que le ha permitido al gobierno transitar un largo camino sin el escollo de las protestas sociales y sin la contención de una vigorosa oposición política que haya impedido ni en lo más mínimo todo este estado de cosas.

Y es que, precisamente hay es donde estriba la impudicia de la democracia, y en este caso, la dominicana: Bajo la legitimidad electoral, a través del secuestro de la institucionalidad democrática y haciendo uso antojadizo de la repartición presupuestal se ha podido de cierta forma doblegar a todo un pueblo que por años ha clamado cambios y transformaciones estructurales en todos los órdenes. Sin embargo, estos cambios no han sido posible forzarlos a pesar de existir todas las condiciones materiales para ello. Por tales circunstancias nos preguntamos una y otra vez si realmente será la democracia la que impulsara la voluntad política de los gobernantes hacia esa ola de transformaciones que requiere la Republica Dominicana y que tanto anhela el pueblo.