EDITORIAL: La puñalada al candidato presidencial de Brasil

El candidato presidencial brasileño Jair Bolsonaro, favorito en las encuestas, acaba de ser apuñalado en una de las actividades políticas que realizaba de cara a las próximas elecciones presidenciales en Brasil.

Bolsonaro viene siendo el Donald Trump brasileño pero con el ingrediente de ser un defensor de la dictadura política que por varias décadas cercenó los mas elementales derechos en brasil.

También es un crítico del matrimonio LGTB a tales niveles que ha dicho que prefiere un hijo muerto antes que un hijo gay. Por igual apoya la promoción de los valores cristianos desde el propio estado brasileño. Y sobre el tema migratorio reproduce el mismo discurso Trumpista de tolerancia cero con la migración legal e ilegal. Pero como si todo esto no fuera poco también reproduce el discurso racista anclado en la Casa Blanca. Bolsonoro ha dicho que ninguno de sus hijos se casaría con un afrodescendiente porque los ha educado muy bien. A lo que le agregó que «los afrodescendientes no hacen nada, ni siquiera sirven como reproductores».  Inclusive por estas declaraciones evidentemente racistas fue multado por el órgano electoral.

Bolsonaro es el máximo representante de la ultraderecha política de una Brazil aun sumergida en las secuelas del bochornoso caso de corrupción en el que estuvo involucrado la constructora Odebrecht y toda una amalgama y variopinta diversidad política de la región.

Ese es el hombre que fue apuñalado por un ciudadano que ve en el discurso de Bolsonaro una incestada mortal a la democracia política que se ha podido construir allí. Tras Lula Da Silva ser inhabilitado para optar por la presidencia de la república, Bolsonaro es el favorito para ganar las próximas elecciones.

Es ese el dirigente político que fue apuñalado en un escenario en el que las instituciones públicas brasileñas han demostrado una extraordinaria incapacidad para interpretar el sentir mayoritario del pueblo.

Un pueblo que en todas las encuestas grita «Lula» a pesar de que los poderes fácticos de allí removieron a su presidenta Dilma e inhabilitaron por vías jurídicas las aspiraciones políticas del hombre mas popular del continente.

Lo de la puñalada podría ser solo un pequeño augurio de lo que le vendría a Brasil si finalmente Bolsonaro logra imponerse en las elecciones presidenciales que se realizarán el próximo mes de octubre.