EDITORIAL: Ley de Partidos Políticos por un tubo y siete llaves

El PLD insiste en mantener el tema de la Ley de Partidos Políticos en el centro gravitacional de la vida política en la República Dominicana. Lo hacen porque con ello elevan una cortina de humo que reduce la contundencia de las serias denuncias de la congresista Faride Raful en torno a los pagos realizados por el presidente Medina a Joao Santana y también logran contener el impacto de la convocatoria de la Marcha por el Millón contra la Corrupción.

Es una estrategia que hasta ahora le ha dado resultados positivos a un gobierno que en ciertos momentos se ha visto en aprietos.

Aunque ni siquiera la mas multitudinaria marcha cívica realizada en toda la historia de la vida democrática del país como lo fue la primera Marcha Verde, ha logrado tambalear el actual gobierno.

Sin lugar a dudas el control que tiene el PLD en la agenda mediática nacional ha resultado fundamental para la preservación de la actual mínima estabilidad política existente en una República Dominicana situada en los peores peldaños en todas las evaluaciones que realizan entidades nacionales e internacionales a nuestros países para medir los niveles de institucionalidad y fortalecimiento democrático.