EDITORIAL: Milagros Germán censurada por el poder

La sociedad dominicana ha rechazado de plano los aprestos palaciegos por censurar voces y medios críticos al gobierno. El último caso de evidente censura en el que la diva Milagros Germán fue forzada a mover su programa a las noches dominicales, refleja hasta donde ha llegado la borrachera de poder de quienes hoy dirigen los destinos nuestros.

Una democracia no puede funcionar a niveles óptimos sin la existencia de medios de comunicación que se erijan en la voz de los que no tienen voz.

Decía el ex presidente norteamericano Thomas Jefferson que prefería diarios sin gobierno que gobiernos sin diarios. Y lo decía precisamente convencido de que estos resultan fundamental para un ordenamiento democrático plural y transparente.

Los medios son los ojos del pueblo que observan las decisiones que emanan del poder político. Si cerramos los ojos a los medios, el pueblo quedará ciego, por lo que será incapaz de observar, validar y supervisar como sus gobernantes administran los bienes públicos.

Hay que detener urgentemente este oleaje que pretende ahogarnos en un ruin silencio.