Consideran inconstitucional acuerdo EEUU-RD sobre pre-autorización en aeropuertos

Es inconstitucional el acuerdo entre los gobiernos de la República Dominicana y los Estados Unidos sobre pre-autorización en el transporte aéreo,  dijo el ex director general de Migración,  José Ricardo Taveras.

Opinó que en ese convenio, , principalmente en su anexo,  se han incluido “cláusulas inaceptables”  que violan el principio de soberanía al establecer “una tutela extranjera de la política nacional de refugiados, a cargo de los estadounidenses, mediante la cual ellos se reservan el derecho de que se les rinda cuenta anualmente”.

“En ese anexo se impuso a la República Dominicana proveer medios alternativos conforme a la ley dominicana a favor de las personas que no reúnan los requisitos internos no contemplados en los instrumentos internacionales,  lo que obligaría al país a recibir los casos y a brindar la protección necesaria, sin considerar las reservas de su legislación interna al respecto”, dijo Taveras, quien es abogado y secretario general de la Fuerza Nacional Progresista (FNP).

A su juicio, el Tribunal Constitucional está en la obligación de desestimar “pura y simplemente” este convenio.

“¿Qué busca un anexo sobre refugiados en un acuerdo de facilidades aeroportuarias mediante el cual se autoriza a los Estados Unidos a operar una estación de control migratorio y aduanal con facultad de pre-autorizar el ingreso de aeronaves, pasajeros y equipajes que se dirijan en operación aérea directa a territorio norteamericano?. ¿Porqué ese acuerdo tiene que ser extendido a todo el territorio nacional en lo que respecta a extranjeros con vocación de ser solicitantes de refugio, cuando el ámbito de aplicación de su objeto fundamental es exclusivamente el aeropuerto de Punta Cana?”,  preguntó.

Opinó que”rendir cuentas anualmente a través de puntos de contacto designados por USA para el manejo de las políticas de refugio, cuando la propia convención internacional al respecto establece que las mismas deben ser ejecutadas soberanamente cada Estado, consagraría, repito, una tutela impertinente y odiosa, por lo que resulta lesivo el condicionamiento del acuerdo a la discreción que al respecto pueda tener el gobierno de Estados Unidos, situación que deviene en desmedro de la soberanía nacional”.