Continúan quejas por calumnias vertidas por equipo político de Ramfis Trujillo

Edward Almanzar, ex coordinador general en la ciudad de Duisburg en Alemania, del sector externo que apoyaba la candidatura presidencial de Ramfis Trujillo, también se quejó por las acusaciones hechas contra él y los demás dirigentes que conformaban el poderoso sector externo.

El dirigente politico radicado en Europa, se sumó a otros dirigentes que también se comunicaron con Loquesucede para expresar su enojo por las acusaciones calumniosas que les hizo el Sr. Manny Solano, en la que éste expresó que el sector externo fue disuelto porque sus miembros habrían distraído en provecho propio parte de los recursos económicos recaudados.

Almanzar es un dominicano que reside por años en Alemania, ciudad desde la cual mantiene un vínculos permanentes con la situación política de su país. Preocupado por los altos niveles de corrupción y perversion en las instituciones publicas, se integró de forma desinteresada al proyecto politico de Ramfis Trujillo, sin jamas haber imaginado que sería victima de acusaciones perversas que evidencian la ingratitud que al parecer caracteriza a parte del equipo politico que rodea al candidato presidencial nieto del dictador Rafael Leonidas Trujillo.

Edward Almanzar pidió a través de Loquesucede que Ramfis Trujillo y Manny Solano, este último candidato a diputado y mano derecha del candidato presidencial, expresaran ante los medios de comunicación excusas públicas por las falsas acusaciones puestas a rodar en las redes sociales. «Nosotros somos dominicanos trabajadores que lo único que hicimos fue aportar nuestro sacrificado esfuerzo y nuestros propios recursos para forjar el proyecto presidencial de Ramfis Trujillo», dijo Almanzar.

Advirtió que junto a él hay decenas de dirigentes mas que no van a permitir que «esas perversas calumnias» pasen desapercibidas, por lo que dejó abierta la posibilidad de recurrir ante el sistema de justicia nacional para hacer valer el derecho constitucional que les atañe a la integridad moral y al buen nombre. «Nuestro nombre no lo manchara nadie, absolutamente nadie», dijo con marcado tono de enojo e impotencia.