DE ÚLTIMO MINUTO: Se vende Palacio Nacional con todo y sus corruptos ocupantes

La Procuraduría General de la República acaba de iniciar los apresamientos y allanamientos correspondientes contra los presuntos responsables de haber realizado una de las mas perversas e impresionantes maniobras corruptas de toda la historia en la que se vendió irregularmente miles y miles de metros de terreno público ocupado por décadas por miles de familias.

Esta operación que contó con el apoyo de quien entonces era director de Corde, Leoncio Almanzar y con la Registradora de Títulos entre otros funcionarios públicos y empresarios privados que se confabularon para realizar una operación en la que por 72 millones adquirieron 8,000 mil solares ocupados por familias, negocios, iglesias, centros educativos y hasta cuarteles policiales.

Si a esto le sumamos como tras el perverso proceso de privatización iniciado por el ex presidente Leonel Fernandez, en su primera gestión, decenas de empresas públicas fueron entregadas a precio vil al capital privado para el supuesto falso alegato de hacerlas productivas, veremos como históricamente amparados en un sistema de justicia corrupto y complaciente, la clase política gobernante ha saqueado el Estado dominicano hasta convertirlo hoy en una simple maquinaria parasitaria e incapaz ni siquiera de construir soluciones mínimas a las problemáticas ancestrales que nos afectan.

El aparato estatal se convirtió en un cuerpo amorfo y sin sustancia en el que por cualquier lado que se le pinche bota pus.

El intelectual Andres L. Mateo planteó su hipótesis en la que considera que no existen las mas mínimas vías institucionales para enfrentar la corrupción rampante que nos afecta.

Y es en este Estado de cosas en el que los ciudadanos no disponen de instituciones fuertes capaces de satisfacer sus reclamos y exigir la administración transparente de los recursos públicos, que muchos se preguntan para cuando también pondrán en venta el Palacio Nacional y los corruptos que le ocupan.

Pudiese parecer una propuesta fantasmagórica pero no lo es en una sociedad que ha perdido sus esperanzas en un mañana floreciente y que desconfía del sistema, de los actores y del guion que traza los pasos de una democracia que ha demostrado ser un sistema político incapaz de satisfacer ni siquiera uno de los acuciantes problemas nacionales.