Diputada ex-prostituta revela mantiene 9 niños abandonados por otras prostitutas

La diputada del municipio de Haina, provincia San Cristóbal, por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Jacqueline Montero, manifestó este jueves que le causó muchos problemas sus pronunciamientos de que en el Congreso Nacional existen legisladores que la atacan por su defensa de las trabajadoras sexuales, siendo muchos de ellos homosexuales y lesbianas.

Expuso que muchos de sus compañeros legisladores la reprimieron por las declaraciones emitidas.

Sin embargo, Montero expuso que recibe un buen trato de las legisladoras Lucía Medina y Sandra Abinader, a quien consideró como su “Ada madrina”, pues la trata como si fueran iguales: “Hay gente en el Congreso Nacional que en el ascensor no quiere ir junto conmigo o si no se despegan porque cree que le voy a pegar el trabajo sexual o que es lepra que tengo”.

No obstante, indicó que sus compañeros hombres legisladores la tratan bien la mayoría: “Algunos no me respetan y me invitan y me dicen que cuándo van a echar un polvo”.

Sobre el trabajo sexual

Para Montero, quien también es presidenta del Movimiento de Mujeres Unidas (Modemu), institución que trabaja en el empoderamiento de las trabajadoras sexuales del país, explicó que muchos clientes requieren a las trabajadoras sexuales a modo de terapia, a causa de que tienen problemas familiares en sus hogares y necesitan “desahogarse” con una persona.

No obstante, señaló que otros clientes tratan a las trabajadoras sexuales como un objeto sexual, debido que su pareja en su hogar no se lo permite o le da vergüenza hacer su fantasía sexual con su esposa.

Agregó que otro tipo de clientes prefieren a las trabajadoras sexuales para abusar de ellas, ya que son enfermos sexuales.

Reveló que la primera vez que ejerció como trabajadora sexual fue terrible y que nunca va olvidar su primer cliente, debido a que la maltrató y sintió que la estaba violando y abusando: “Tuvo que aguantarme llorando hasta que él terminara de tener relaciones sexuales conmigo. Pero luego no quería pagar el servicio”.

 Dijo que el costo de ese servicio sexual traumático costó RD$100 en el año 1988, al indicar que estaba en estado de gestación en esa época.

Riesgo del trabajo sexual

Expuso que uno de los riesgos de salir con un cliente es que sea un maniático sexual, y apuntó que uno de los trabajos del Movimiento de Mujeres Unidas es orientar a las mujeres a que no realicen el trabajo sexual, debido a los peligros que existen alrededor de ese sustento.

Indicó que le habla de sus experiencias y de todas las violaciones que sufrió y los golpes que recibió: “Estoy marcada en mi cuerpo de todos los golpes  que recibí, y tengo heridas que no se ven porque están por dentro de cosas malas que me hicieron muchos hombres”.

Montero sostuvo que le habla con sus ejemplos y de lo que vivió, ya que no quiere que sus ocho hijas pasen por una de las situaciones antes narrada.

De 12 hijos, tres son biológicos y el resto de sus compañeras

Jacqueline Montero precisó que tiene tres hijos biológicos, pero en total 12, debido a que varias de sus compañeras se los entregaban porque no los podían tener, ya que eran procreados con clientes, y muchos de ellos no se hicieron responsables para mantenerlos.

Montero indicó que para que sus compañeras no abortaran, les pedía que se lo entregaran para criarlo, al resaltar que siempre quería tener muchos hijos: “Como el Señor no me permitió tener muchos hijos, entonces los he tenido a través de otras mujeres”.

Expuso que dos de los 12 niños están bajo su custodia de manera formal, pero otros se lo han entregado declarados por sus madres biológicas.

Supera critica por ser trabajara sexual

La legisladora Montero subrayó que fue duro soportar las críticas de las personas cuando ejercía como trabajadora sexual, pero que superó esa etapa de su vida.

Destacó que uno de los logros de del Movimiento de Mujeres Unidas (Modemu), que tiene 21 años de fundado, fue lograr que las personas no emitan juicios de valor ni palabras inapropiadas contra las trabajadoras sexuales.