Empleados del Senado están enculillados por reajustes de sueldos en que no fueron incluidos

Un reajuste salarial aplicado en el Senado desde la quincena pasada dejó fuera de ese beneficio a los empleados de las oficinas de los senadores, lo que ha generado un disgusto grande, pero subrepticio, por temor a ser definitivamente retirados de sus empleos.

La decisión de las autoridades de la cámara alta, que preside Reinaldo Pared Pérez, perjudica a cientos de trabajadores de las oficinas que tienen los miembros del organismo legislativo en la sede del Congreso y en sus provincias.

Sobre este particular siempre se ha alegado que los trabajadores de los 32 senadores no son propiamente empleados del Senado, por lo que, incluso, cuando un legislador pierde la curul en las elecciones, todos sus empleados son retirados sin ningún tipo de prestaciones.

El reclamo general de aumento salarial lo hacían los empleados del Senado a través de comentarios de pasillos y, sobre todo, fuera de récord, desde agosto del año pasado, cuando los senadores se subieron el sueldo a RD$320 mil mensuales.

En la primera quincena de este mes se aplicó el reajuste salarial a los empleados, pero dejaron fuera a los que trabajan directamente en las oficinas de los miembros de la cámara alta, lo que ha generado las quejas y comentarios bajo cuerdas.

En cada una de esas oficinas laboran, en promedio, unas 20 personas que, multiplicadas por las 32 oficinas de la sede del Congreso y las otras 32 de las provincias, harían unos 1,300 empleados, que esperan el alza de sueldo.