Los gobiernos de Leonel Fernández colocaron RD como líder de la corrupción de Odebrecht

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Reporte de Pilar Santo Domingo para Diario16

La constructora brasileña Odebrecht ha protagonizado uno de los mayores casos de corrupción institucional de la historia de la humanidad, al realizar sobornos a presidentes, expresidentes y funcionarios de los gobiernos de 12 países: Angola, Argentina, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, México, Mozambique, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela, ​ durante las últimas dos décadas, para obtener beneficios en contrataciones públicas.

Odebrecht creó esta «Caja B» a finales de los años 2010 con el nombre de «Sector de relaciones estratégicas» para disimular la maraña de sobornos. Concepción Andrade, entonces veinteañera y empleada de la empresa, fue la primera secretaria del ilegal departamento de sobornos, con base en Brasil, desde 1987. A su despido, en 1992, se marchó a casa con los registros que se había llevado y los guardó durante tres décadas hasta entregarlos a la justicia brasileña y a la Comisión del Congreso encargada de la investigación.

Un hecho deja claro el modo de funcionar de esta empresa multinacional. El propio presidente de Odebrecht afirmó en una conferencia que «la corrupción era un nuevo modelo de hacer negocios».

Mientras que en otros países se ha imputado y detenido a los presidentes y vicepresidentes de esos gobiernos (Lula da Silva, Alan García, Michel Temer, Jorge Glas, Alejandro Toledo, Ollanta Humala, Ricardo Martinelli, por citar algunos), en República Dominicana la figura de Leonel Fernández es intocable, a pesar de que los mayores sobornos por parte de la constructora brasileña se realizaron durante sus mandatos.

Odebrecht pagó 92 millones de dólares en sobornos en la República Dominicana de Leonel Fernández, dinero que fue incrementado, además, con sobrecostes por obras adicionales o modificaciones de ingeniería y que no fueron adjudicados a través de concursos públicos, además de que esas concesiones se mantuvieron por medio de cambios en los contratos.

Las mayores adjudicaciones a Obebrecht se realizaron durante las dos últimas presidencias de Leonel Fernández. Durante ese periodo se asignaron a la constructora brasileña 14 obras por un valor de más de 2.000 millones de dólares. De este modo, Odebrecht se convirtió en la principal contratista de la República Dominicana. Finalmente, todas estas obras terminaron costando más de 3.200 millones de dólares, superando en nueve casos el umbral del 25% permitido por la ley dominicana. Destaca, por ejemplo, la construcción de la Autopista del Coral y Circunvalación La Romana que tuvo un sobrecoste de un 148% respecto a lo presupuestado.

Tal era el nivel de corrupción en aquella época, que en uno de los más importantes restaurantes, el ex ministro de Obras Públicas de Leonel, Víctor Díaz Rúa, dijo que él era más rico que las más importantes familias dominicanas, familias que han logrado su riqueza a través del trabajo y de la buena gestión empresarial.

Sin embargo, a Leonel Fernández no le ha pasado nada. Ha habido detenciones de ministros, diputados y senadores, además de empresarios, pero jamás se ha cuestionado a la figura del ex presidente, por más que sea vox pópuli su presunta implicación en la trama de corrupción. Ya informamos en Diario16, con documentación suficiente como para que se hubiera abierto una investigación judicial al respecto, cómo Fernández utilizaba, presuntamente, su fundación FUNGLODE para incrementar su patrimonio personal.

¿Un nuevo caso de impunidad? Todo parece indicar que sí. ¿Y qué hace el presidente Danilo Medina? Según ha podido saber este medio, cada día que pasa se separa más de Fernández y está más cercano a importantes miembros del PRM y de políticos del propio PLD que son muy críticos con esta situación de impunidad que debilita gravemente a la democracia dominicana.