OPINION: Reducción de las tasas de interés por la Reserva Federal, estímulo a Wall Street. Por Julio Díaz Sosa

Una vez más la Reserva Federal y otros bancos centrales alrededor se están abocando a una política monetaria expansiva de reducción de los tipos de interés, para según ellos salvar a la economía global de una recesión. Esta noticia ha sido música para los oídos de los mercados accionarios, donde hemos visto la implementación de récords en los principales índices accionarios, tales como: El Dow Jones y el S & P 500 en la última semana.

La pregunta que la mayoría de los economistas independientes nos hacemos es la siguiente: ¿Por qué la economía global necesita ser rescatada después de 10 años de estímulo monetario constante? Con esta acción de rescate por parte de los bancos centrales alrededor del mundo, cada vez que la economía global da señales de estancamiento en la ultima década, los bancos centrales han salido a rescatar a los mercados y le han otorgado licencia a los políticos para que no asuman su rol de buscar soluciones estructurales a los problemas que afectan a la economía global.

El escenario actual de la economía estadounidense viola el programa monetario establecido por la Reserva Federal para llevar a cabo un recorte de los tipos de interés. Las acciones están alcanzando niveles récord y los despidos y el desempleo están en mínimos de 50 años. Sin embargo, la Reserva Federal está preparada para reducir las tasas de interés pronto porque está preocupada por la economía.

Los nubarrones que se ciernen sobre la economía estadounidense y mundial son consecuencias de la política económica del presidente estadounidense Donald Trump, que en reiteradas ocasiones le ha exigido al Banco Central estadounidense la reducción de las tasas interés, cuando surge cualquier corrección en los mercados. Todo esto se debe a la Guerra comercial entre los Estados Unidos y China que han perjudicado a los agricultores, la industria manufacturera y los exportadores, y estos han reducido los niveles de inversión, y como consecuencia han ralentizado a la economía de los Estados Unidos. El crecimiento de la economía global ha disminuido debido a las disputas comerciales y el aumento indiscriminado de los aranceles han creado un ambiente de incertidumbre que dificulta a los agentes económicos han comprometerse con una mayor inversión.

Otras de las consecuencias nefastas para la economía estadounidense de seguir por mucho tiempo esta política monetaria expansiva de bajas tasas de interés, es que aumenta el riesgo para los bancos. Un ejemplo de ello es que los bancos no pueden ganar dinero cuando lo máximo que cobran por un préstamo está en el rango entre el 2.5% y 4% de interés. Los bancos no sólo sucumben cuando ocurren crisis financieras, sino que quiebran cuando los inversionistas ya no quieren invertir en ellos. La rentabilidad de los bancos sigue siendo un gran desafío.

La desigualdad económica ha ido en aumento durante la última década fruto de esta política de bajas tasas de interés, que han afectado de forma directa a las personas de bajos ingresos como los millenials y ha reducido a la clase media estadounidense. Y es que, cuando depositas dinero en el banco y tu tasa de interés es de 25 puntos básicos (0.25%), te llevará hasta tu mediana edad tardía para ahorrar suficiente dinero para adquirir una vivienda. La economía está engañando a los estadounidenses más jóvenes a la hora de construir su bienestar para el futuro.

Los modelos econométricos que utiliza la Reserva Federal para aplicar sus políticas monetarias no están actualizados. Los Estados Unidos en la práctica, ya no es un país de clase media y sus modelos indican que aún lo es. Por ende, esos modelos conducen a políticas monetarias que favorecen al 10% más rico de la población estadounidense.

Los patrones de consumo, de acumulación de riquezas y otras variables esenciales de la teoría económica han sufrido cambios significativos en las narices de la Reserva Federal. Por tal razón, tasas de interés super bajas como hemos tenido a lo largo de la última década, destruyen los ahorros familiares y la riqueza a largo plazo.

La decisión mas idónea que puede tomar la Reserva Federal en estos momentos es ir aumentado de forma gradual las tasas de interés, para ir sincerando los precios inflados que ha vivido esta economía en los últimos 10 años, y para de esta forma dejar espacio de maniobra cuando se avecine la próxima crisis financiera o recesión. Es menester, que la Reserva Federal mida la desigualdad económica en sus modelos econométricos para así tomar mejores decisiones en lo que a política monetaria concierne.