Trump opta por la contención y limita su respuesta a Irán a sanciones económicas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que no ha habido estadounidenses heridos en el ataque de Irán contra dos bases militares en Irak, en contra de lo que había anunciado la televisión iraní. En una alocución en la Casa Blanca, Trump ha optado por un tono contenido y su respuesta se ha centrado en nuevas sanciones económicas. Según fuentes del Gobierno iraquí, Teherán advirtió la pasada madrugada al primer ministro iraquí de que el ataque estaba dirigido contra intereses de EE UU, aunque no especificó las localizaciones. Poco después, el primer ministro también recibió una llamada norteamericana cuando los primeros misiles, de un total de 22, comenzaron a impactar en bases iraquíes con presencia de tropas estadounidenses. Para el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, el bombardeo es «una bofetada en la cara de América», aunque la respuesta «no es suficiente» por la ejecución en la madrugada del pasado viernes en Bagdad del general iraní Qasem Soleimani. «Lo importante es que EE UU salga de la región», ha dicho. Por otra parte, el presidente iraní, Hasan Rohaní, ha dado las gracias «al Cuerpo de los Guardianes de la Revolución» por la operación en Irak y ha recomendado a EE UU que sean «sensatos» y no respondan. EEUU y Rusia han prohibido a sus líneas aéreas sobrevolar Irán e Irak, y compañías de al menos otros once países han decidido redirigir sus rutas para evitar riesgos.