El Pentagonismo en riesgo en la era de Donald Trump. Escrito por Julio Díaz Sosa

Escrito por: Julio E. Diaz Sosa es Licenciado en Economía y Finanzas en el Rochester Institute of Technology con un Master en Economía Aplicada en la Johns Hopkins University

En su obra El Pentagonismo sustituto del Imperialismo, el profesor Juan Bosch describe de forma muy atinada como el aparato militar estadounidense sirvió como eje central de la política exterior de los Estados Unidos. Esta estrategia político-militar fue el catalizador que ayudó a salvaguardar los intereses económicos y geopolíticos de los Estados Unidos por más de cinco décadas. Sin embargo, con la llegada al poder de Donald Trump, el pentagonismo como arma política para velar por los intereses geopolíticos de los Estados Unidos está por desaparecer. Y una muestra de ello han sido los ataques constantes del Presidente Trump a los organismos militares y de inteligencia de los Estados Unidos.

Durante la campaña electoral, el entonces candidato presidencial republicano Donald Trump cuestionaba de una forma beligerante el accionar del Pentágono contra el Estado Islámico, e incluso llegó a decir de manera osada de que el sabia más que los generales sobre ISIS o Estado Islámico. De igual manera, afirmó que los Estados Unidos tenía que formar una alianza estratégica con Rusia para destruir al Estado Islámico, elogió en un sin número de ocasiones al líder ruso Vladimir Putin a quien definió como un hombre inteligente. Durante el segundo debate presidencial en contra de su rival demócrata Hillary Clinton, Trump llamó a los organismos de rusos a vulnerar la cuenta de correo electrónico de su rival, algo sin precedentes en la historia política estadounidense. En reiteradas ocasiones el hoy presidente Trump ha negado los informes de inteligencia de la CIA que apuntalan la intervención rusa en los servidores del Partido Demócrata, diciendo que estos se han equivocado en muchísimas ocasiones. Recientemente en una entrevista con el periodista Bill O’Reilly de la cadena de televisión de tendencia conservadora Fox News, O’ Reilly se refirió a Putin como un asesino y cuestionó la relación del presidente con este, y de manera categórica Trump respondió diciendo que los Estados Unidos no era inocente, rompiendo totalmente con el esquema de protección y respeto del accionar militar de su país que por tradición han respetado los presidentes estadounidenses. El accionar político que ha llevado hasta ahora el presidente Donald Trump pone en tela de juicio su compromiso con el pentagonismo, lo que de cierta forma pone en riesgo los intereses geopolíticos de los Estados Unidos y su hegemonía imperial.

El gran ganador de una relegación al segundo plano del pentagonismo es sin duda el presidente de Rusia Vladimir Putin. Putin ha logrado enrolar a su enemigo geopolítico principal que es Estados Unidos en su plan ambicioso de reestablecer la zona de influencia del antiguo imperio soviético y más allá, y ahora cuentan con el aliado perfecto en la Casa Blanca para lograr su cometido. Putin ha logrado lo que en su momento no pudieron lograr Lenin, Stalin, Khrushchev, Brezhnev, Andropov, Chernenko y Gorbachev que fue arrodillar al presidente de la nación más poderosa de la tierra a cumplir sus caprichos e intereses geopolíticos. Por ejemplo, Trump con su discurso anti-globalización en lo económico y militar ha llamado a los países miembros de la OTAN a contribuir más o de lo contrario Estados Unidos dejaría la alianza militar transatlántica, un escenario geopolítico ideal para los planes expansionistas de Vladimir Putin, ya que con un desmembramiento de la OTAN, Rusia podría restablecer sus antiguas fronteras soviéticas y recuperar la rica zona en gas natural y petróleo que es la región del Cáucaso, es por ello que Rusia quiere evitar la integración de los antiguos satélites soviéticos a la OTAN, y si amenazan con hacerlo, lo agreden militarmente como hicieron con Georgia en la región de Oseta del Sur en 2008 y Crimea en Ucrania en 2014, ya que estos países querían salir de la órbita rusa para integrarse a la OTAN, y posteriormente a la Unión Europea. En Siria, sucede lo mismo, con alianza político-militar estadounidense permite a Putin dejar intacto sus intereses políticos en el país, dejando en el poder al régimen de Bashar al-Assad el cual es un aliado estratégico en el medio oriente, un enemigo del gobierno estadounidense.

La cereza en el pastel del plan expansionista de Putin que es restablecer un imperio más poderoso que la antigua Unión Soviética, incluye la destrucción total de la Unión Europea. El primer paso en esa dirección se dio con la salida del Reino Unido de la Unión Europea, a raíz de los resultados del referéndum llevado a cabo el pasado 26 de junio, y el surgimiento de fuertes movimientos ultra-nacionalistas en Holanda, Francia y Alemania. En el caso de Francia, una posible victoria de Marine Le Pen del Frente Nacional podría decretar la salida de Francia de la Unión Europea y como consecuencia la desintegración de la misma. En términos geopolíticos este escenario le cae como anillo al dedo a Vladimir Putin para expandir las fronteras de su nueva Rusia imperial hacia Europa Occidental.

El pentagonismo estadounidense conoce de las intenciones imperiales de Vladimir Putin y es por ello que harán todo lo posible para tratar de evitar que su agenda política sea desechada por la administración de Donald Trump, porque pondría en peligro el poder imperial de los Estados Unidos. Si Donald Trump no acepta las recetas del pentagonismo, se torna remota la posibilidad de que su administración llegue a puerto seguro, ya que amenaza el establecimiento de ese aparato político-militar de dominación planetaria, y de sus intereses geopolíticos. Decía el ex Secretario de Estado de los Estados Unidos en la administración del presidente Dwight D. Eisenhower, John Foster Dulles: “Estados Unidos no tiene amigos ni enemigos, sino intereses.” Y Donald Trump está poniendo en riesgo esos intereses imperiales, y de no adherirse a ellos podría terminar muy mal.