OPINION: El socialismo, una nueva realidad en los EEUU. Por Julio Díaz Sosa

Sé que el título de este artículo resultará algo contraproducente para mis amables lectores, ya que se trata de la nación cumbre del capitalismo, la nación más rica en la historia de la humanidad genera incredulidad que sus habitantes coqueteen con abrazar al socialismo. De acuerdo con la ultima encuesta Gallup realizada en el mes de mayo, cerca del 53% de los estadounidenses dio una opinión favorable sobre el socialismo. Si hubiéramos realizado esa encuesta hace tres décadas, tendría la osadía de decir que menos de un 10% de los estadounidenses iba a tener una opinión favorable sobre el socialismo. La pregunta que todos nos hacemos: ¿Qué cambio brusco ha ocurrido en la sociedad estadounidense para que haya ocurrido un giro de 180 grados sobre la percepción del socialismo?

La realidad es que, si perteneces a la clase trabajadora o la clase media en los Estados Unidos, tu calidad de vida no ha mejorado de forma significativa en los últimos 40 años. El fenómeno por culpar por el estancamiento de los que menos tienen es la globalización. La globalización, a lo largo de las últimas décadas, ha sacado a cientos y cientos de millones de personas de la pobreza en todo el mundo. El ascenso de China ha sido extraordinario: 1, 400 millones de personas, nunca hemos visto algo así. Ese crecimiento se ha producido en la parte posterior de las fronteras abiertas y el libre comercio, sin dudas. Sin embargo, se han perdido muchas oportunidades en Occidente. La globalización ha creado una desigualdad estructural mucho mayor, y no se trata sólo de la economía, sino que la economía es una parte importante. Si usted es un miembro de la clase media o trabajadora en los Estados Unidos, su vida no ha mejorado en los últimos 40 años, siente que el sueño americano ya no se aplica para usted, mientras que los chinos sienten que el sueño chino es algo que sí. Eso obviamente socava la noción de la democracia liberal es el camino de la prosperidad.

La mayoría de los estadounidenses no piensan que son capitalistas porque no tienen capital, por ende, no van a apoyar al sistema capitalista, y en particular no lo van a apoyar si creen que los capitalistas de las élites no están haciendo nada por ellos. Si no se invierte en infraestructura, en las escuelas, en seguridad ciudadana, en atención médica, que es peor de lo que solía ser, si el Gobierno federal no está respondiendo de forma efectiva a una crisis opioide, entonces no van a apoyar a estos Gobiernos delestablishment político. Hoy, el 43% de los estadounidenses no pueden pagar sus utilidades básicas, el 78% de los trabajadores estadounidenses vive de cheque en cheque.

Y, por cierto, todo esto lo decimos en un momento en que la economía de los Estados Unidos está creciendo a un ritmo fuerte. Estamos diciendo esto en un momento en que el FMI acaba de elevar sus expectativas de crecimiento global en 2018 y 2019, al 3,9%, el mejor desempeño de la economía mundial desde antes de la crisis financiera. Si este es el caso ahora, ¿qué va a pasar en la próxima recesión?  Que sucederá de repente cuando no tengamos un plan impositivo enorme que beneficie a todos y estemos gastando como locos y aumentando el déficit. Qué sucederá repentinamente cuando los tiempos se acorten y cuando las corporaciones no estén alcanzando la rentabilidad que tienen ahora. Quiero decir, claramente, esta es una situación que va a empeorar. Dicho esto, el neoliberalismo ha empobrecido al estadounidense de a pie en las últimas cuatro décadas, es por ello, que ahora más que nunca están abrazando el socialismo, porque quieren mejorar su calidad de vida, las revoluciones ocurren cuando el sistema oprime al pueblo, sin dudas, el capitalismo financiero salvaje está oprimiendo al pueblo estadounidense.