OPINIÓN: La Reserva Federal podría alentar la próxima recesión en los EEUU. Por Julio Díaz Sosa

Facade on the Federal Reserve Building in Washington DC

Desde la segunda semana de octubre hemos sido testigo de como los mercados bursátiles han colapsado en todo el mundo, en especial en los Estados Unidos donde en los últimos días el mercado accionario ha perdido toda la ganancia obtenida en lo que va de año. Muchos analistas han señalado un sin número de factores como los principales catalizadores de la fuerte caída de los mercados a escala planetaria, entre los principales factores podemos citar los siguientes:

1) La Guerra Comercial entre los Estados Unidos y China: La principal razón por la cual algunos analistas señalan este evento como uno de los principales, es sobre los supuestos efectos a largo plazo de esta política, debido a que la producción doméstica sería más cara por los efectos de los aranceles a las importaciones, y a su vez esto generaría más inflación y menos comercio, generando como consecuencia una reducción de la demanda agregada global y una reducción de las expectativas de inversión a futuro por los inversionistas. Por lo que esto se verá reflejado en el mercado accionario.

2) La enorme deuda del Gobierno chino: Este ha sido un problema estructural de la economía china en los últimos años, especialmente desde la última década debido al estímulo fiscal llevado a cabo por Beijing para mitigar los efectos de la crisis financiera global de 2008 sobre el gigante asiático. La deuda total de la economía china asciende a un 320% del PIB, de acuerdo con cifras ofrecidas por Bloomberg. Por otra parte, el crecimiento económico ha venido mermando por efectos de esta enorme deuda y por los efectos de la guerra comercial en la economía. El Gobierno chino por años ha permitido el endeudamiento estatal para apuntalar el crecimiento económico, a través de financiamiento barato, esto ha permitido el boom económico de este gigante asiático en los últimos años, independientemente de un modelo económico basado en la producción manufacturera a bajo costo, auspiciada por el robo de propiedad intelectual procedente de Occidente. Esto ha ocasionado que los inversionistas vean a China como una especie de burbuja financiera a punto de estallar y por eso se están alejando de ese mercado, y por eso a lo largo de los últimos días hemos visto la caída de las acciones en los mercados asiáticos.

Otros factores no menos importantes incluyen la situación económica en Turquía, Argentina y Venezuela, los efectos del Brexit sobre la economía británica, el alza de los precios del crudo, la falta de reformas políticas y financieras en Italia y las condiciones endógenas de los mercados debido a que las acciones han sido guiadas por el momento y no por los fundamentos. Todo esto sin duda juega un rol en el comportamiento de los mercados. Sin embargo, a nuestro entender la política monetaria restrictiva llevada a cabo por la Reserva Federal de los Estados Unidos ha sido el principal catalizador de esta caída.

A raíz de la crisis financiera del 2008, la Reserva Federal se abocó a la aplicación de una política monetaria expansiva, denominada alivio cuantitativo o Quantitative Easing. Este instrumento de política monetaria consiste en la realización de operaciones de mercado, la cual consiste en la compra de activos financieros por parte de bancos comerciales y otras instituciones financieras. Después de dicho proceso se procede la creación de dinero, y se inyecta una cantidad predeterminada de dinero en la economía. Esta política monetaria se utiliza cuando las tasas de interés a corto plazo están en cero o en cero, ya que la política monetaria convencional no puede bajarla más allá de cero, y el QE se utiliza para seguir estimulando aún más a la economía con la compra de activos a largo plazo, y no solamente con bonos del Gobierno a corto plazo.

El Quantitative Easing o alivio cuantitativo causó inflación, pero no un incremento en el índice de precios al consumidor, sino que alentó una rampante inflación de activos donde acciones, bonos, viviendas, autos, etc. aumentaron de una manera extraordinaria, lo que de cierta manera ha provocado una caída estrepitosa en los mercados bursátiles de los Estados Unidos, ya que los precios de las acciones se encontraban de cierto modo inflados por la política monetaria expansiva de la Fed debido aplicó su QE de una forma prolongada y ahora se ha iniciado un proceso de normalización monetaria.

Una de las razones por las cuales el Quantitative Easing o alivio cuantitativo no causó una gran espiral inflacionaria fue porque el dinero fue canalizado a través de las grandes corporaciones y entidades financieras, que a su vez fueron incubados a través de activos financieros, lo que provocó un incremento de los precios de estos. Este incremento de los activos financieros hizo que quienes los ostentan se hayan hecho más ricos, y como consecuencia, siguieron invirtiendo sus ganancias, ya que la marginalidad propensa al consumo de los más ricos es menor que la de la clase media; es por ello por lo que gastan menos e invierten más.

En la pasada reunión del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal efectuada el 26 de septiembre de 2018, el presidente de la Reserva Federal Jerome Powell dijo que la Reserva Federal continuará un incremento gradual de la tasa de interés de política monetaria hasta llegar a una instancia neutral. Sin embargo, los mercados han reaccionado con temor, ya que con esta política monetaria restrictiva la Reserva Federal busca restringir el crecimiento económico.

La Reserva Federal no está comprando la historia de la oferta de que los recortes de impuestos pueden aumentar la productividad. Por lo tanto, se sienten obligados a elevar las tasas de interés de política monetaria para desacelerar la economía a su potencial a largo plazo, con el objetivo de evitar que las presiones inflacionarias aumenten como consecuencia del impacto estimulante a corto plazo de los recortes de impuestos de Trump. No es de extrañar que Trump no esté contento con Powell, porque le está poniendo un freno al crecimiento económico sin haber una amenaza inflacionaria latente en el horizonte. Probablemente lamenta no haber extendido el mandato de Janet Yellen.

Si la Fed sigue dependiendo de la inflación como único indicador de la posición de la economía en relación con su potencial. Hay riesgos en empujar a la economía a una recesión. Las expectativas de inflación ancladas podrían enmascarar la señal de inflación proveniente de una economía sobrecalentada durante un período. Sin embargo, la inflación va conforme a las metas inflacionarias establecidas por la Reserva Federal, por lo que a nuestro entender no vemos razones fundamentales para aumentar las tasas cada trimestre. De continuar esta tendencia podría presionar el gatillo de la próxima recesión, nuestra recomendación para la Reserva Federal es que aumente la tasa de política monetaria una vez por año, en los próximos dos años, para evitar quitarle el potencial alcista que lleva la economía estadounidense en estos momentos.