OPINION: Leonel Fernández, el creador de la Postverdad en República Dominicana. Por Marcos Núñez

Por: Marcos J. Núñez / “Opinando” /

El pasado lunes 12 de marzo de los corrientes, fue publicado la habitual columna de los lunes, titulada “observatorio global” que con cierta frecuencia escribe el ex presidente de la república, Dr. Leonel Fernández, para el periódico Listín Diario.

En dicho trabajo de opinión, intitulado “La política en la era de la Post-verdad”, el Dr. Fernández, como siempre brillante, extenso y ampuloso en sus explicaciones -adivino que lo hace más por su rol de profesor que por algún deseo de exhibir erudición-, se decanta por un tema de mucha vigencia y trascendencia en los últimos tiempos como es la llamada “post-verdad”.

La post-verdad ha devenido como fenómeno de gran trascendencia comunicacional, al reflejar notables contradicciones entre los usuarios de las informaciones: algunos dicen que la post-verdad es una manipulación artera de la verdad, en cambio, otros afirman que se trata de una nueva forma de presentar la verdad alejada de toda manipulación.

Leonel Fernández cita que el término “post-verdad”, de nuevo cuño para el uso de las personas en el mundo occidental, habría sido la palabra más usada durante todo el año 2016 y de inmediato vincula la frecuencia en el uso con la insinuación velada de que la post-verdad, habría sido el elemento que alteró los resultados electorales en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos en el 2016.

Quizás para el ex mandatario, el resabio de la sorpresiva derrota del matrimonio Clinton en dichas elecciones, con quiénes este tiene una vinculación personal y política de primer orden, lo lleva a perder un poco la objetividad al escribir sobre este fenómeno y deja de ser un escritor, para convertirse en un simple propagandista de sus propias ideas y opiniones muy personales, sobre la emergencia de un nuevo tipo de comunicación que está ayudando a recomponer el escenario geopolítico internacional, con probables resultados adversos para el célebre escribidor del de la columna “observatorio global”.

Todos sabemos cómo en República Dominicana, un grupo económico encabezado por un senador del sur del país -vinculado al expresidente- y un notorio descendiente de una prestigiosa familia de Santiago, se dedicaron durante un largo tiempo en la década pasada, a la adquisición de medios de comunicación del antiguo grupo Baninter y también hicieron una adquisición accionaria importante del propio Listín Diario, el que era hasta hace unos años, el periódico más creíble del país.

Tal concentración de medios y adicional a ello, la gran cantidad de recursos del presupuesto general del Estado que en los tres gobiernos de Leonel Fernández, servían para adocenar periodistas o para que estos manipularan noticias e informaciones perjudiciales al gobierno, restaron mucha calidad al tipo de comunicación que se hace en nuestra sociedad y definitivamente fueron los inicios a nivel local del fenómeno de la “post-verdad”.

Ello unido a la construcción de varios elevados y dos líneas de metro en el Distrito Nacional, sin que mediase un plan de urbanismo y mejora del entorno de tan magnas obras de ingeniería vial, lo cual se refleja, por ejemplo, en el caso de Agencia Bella vs. Alcaldía del Distrito Nacional, caso en donde la primera entidad perdió varias decenas de metros de acera debido a la ampliación de la avenida John F. Kennedy para construir un elevado, sin que al gobierno de Leonel Fernández le importase en lo más mínimo en aquel momento, la suerte de los peatones; ello no deja de ser una verdad pese a que han pasado más de 20 años desde aquel hecho al que hacemos alusión.

La agresiva política de otorgamiento de permisos de importación durante los gobiernos de Fernández propiciada por el Secretario Administrativo y el Secretario de Agricultura, medida que comenzó a crear graves problemas a los productores de San Juan de la Maguana y a los del Valle de Constanza y que fue inteligentemente callada por la prensa de la época, no deja de ser una verdad que fue tratada por el oficialismo y sus acólitos en los medios de comunicación con un auténtico esquema de post-verdad, esto es, creando otra realidad diferente al gran daño que estaban asestando al campo dominicano.

Pero como olvidar las promesas de convertir a nuestro país en un “Nueva York Chiquito”, en un “Chile del Caribe” y sabrá que dios que otras sandeces inaplicables a un país con escaso desarrollo político, institucional y social como para poder entender realmente lo que hay más allá de frases cohetes, huecas, llenas de falsas promesas y a la luz de todo lo acontecido desde 1996 a la fecha, seguimos siendo el mismo país sin grandes rascacielos y con los índices educativos más bajos del continente; por tanto, parece que los fake news y la post-verdad, no son un fenómeno tan reciente como algunos nos quieren hacer creer.

Y es por ello que nos hacemos algunas preguntas.

Acaso es parte del fenómeno de la post-verdad, el déficit creado a la salida del último gobierno del Dr. Fernández en 2012, por el orden de los 205 mil millones de pesos?

Se puede catalogar como post-verdad los más de 70 casos de corrupción documentados en sus tres gestiones de gobierno?

Es una post-verdad, las revelaciones de Quirino Ernesto Paulino acerca de los cientos de millones de pesos que Leonel Fernández y su cohorte de asociados, le tomaron como donación y como préstamos durante la campaña del año 2004?

Se podría decir que la post-verdad de los medios alternativos se encargó de falsear la realidad acerca de varios colaboradores íntimos del Dr. Fernández perdieron su visado oficial a los Estados unidos, por varios expedientes de corrupción, lavado y narcotráfico que poseen algunos de ellos?

El involucramiento de un Ministro de Obras Públicas del último gobierno del Dr. Fernández, en el caso de corrupción internacional de Odebrecht-Lavajato, es una falsedad presentada como verdad para distorsionar la realidad de lo ocurrido?

Los medios tradicionales y tampoco los medios digitales o alternativos no necesitan ser imparciales, Dr. Fernández. Con que estos comuniquen las informaciones que entienden más importantes para que el lector juzgue o se entere, basta y sobra.

O acaso Vanguardia del Pueblo, el antiguo periódico oficial de su organización política era un medio de comunicación imparcial y totalmente objetivo en sus mejores momentos de combate comunicacional a sus adversarios políticos?

Lo que sucede verdaderamente es que los medios digitales, no cooptados por el poder, han decidido dar un paso adelante en nuestro país, para librar la madre de todas las batallas en contra de aquellos que son los verdaderos fundadores de la manipulación y la post-verdad, desde el control comunicacional a través de periodistas pagados o de medios autocensurados por la publicidad gubernamental. Y gente como el presidente Fernández teme lo que no entiende y aquello que en definitiva, no puede controlar.

La gente al final siempre escoge su verdad, sin importar los adornos o las descripciones que podamos hacer de ella y termina haciéndola suya, identificándose con aquello que va acorde con sus valores y sentimientos.

Porque como decía el mismo Aristóteles “el estagirita” que el presidente Fernández cita: “Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella”.

Los medios digitales independientes aquí y en todas partes del mundo, continuaremos nuestra cruzada independiente por informar a la gente desde otra óptica, porque es nuestro más sagrado deber supremo.

Y si estamos ante las puertas de un sistema totalitario, al mejor estilo de la novela “1984” de Orwell, no habrá eso iniciado con la concentración de medios de comunicación en manos de empresarios y políticos coludidos para suprimir la capacidad pensante que tiene la gente común y con ello, incrementar el poder absoluto del status quo?

El Presidente Fernández ataca a los medios alternativos a quiénes ve como enemigos de sus intereses continuistas.

De lo que se trata realmente es de una reacción y una provocación ante una situación inminente.

La guerra del final de una era de transición, ya empezó y tiene como escenarios de batalla, los corazones y mentes de todos los dominicanos y dominicanas. Pero está usted preparado para ganarla, Dr. Fernández?

ALEA JACTA EST.

P.D: Este articulo se escribe en respuesta a una opinión publicada por el Dr. Leonel Fernández en el periódico Listin Diario.

https://www.listindiario.com/la-republica/2018/03/12/506116/la-politica-en-la-era-de-la-post-verdad