OPINION: Un insaciable llamado Evo Morales. Por Héctor Silvestre

En octubre de 2014 me encontraba en Managua, Nicaragua, como delegado representando al Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD) en la celebración de la XXXII Reunión Plenaria de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe, COPPPAL.

El acto coincidía con las elecciones generales en Bolivia del domingo 12 de ese mes. Evo ganó esos comicios con amplio margen, un 63.36% para ser exacto.

El lunes 13, le correspondía al presidente Daniel Ortega las palabras de clausura del evento, y aprovechó para decir lo siguiente: «Evo, tu victoria…es la victoria de Chávez».

Lo curioso es que Evo había llegado al poder en 2006 y en 2009 logró la reelección asumiendo su segundo período en 2010.

A pesar de que la Constitución de Bolivia solo contemplaba dos periodos consecutivos, don Evo se las arregló para obtener el permiso de sus «amigos» del Tribunal Constitucional, y «en abril de 2013, la Corte Suprema dictó que el primer período del presidente Evo Morales no contaba bajo los límites de períodos constitucionales, ya que la Carta Magna había sido reformada».

Así obtiene licencia para ir como candidato a un tercer período. En octubre de 2014 ganó las elecciones iniciando otro mandato más.

Al hombre le encanta, le fascina el cargo y decide ir por un 4to período y se inventa un referéndum, el cual fue celebrado en febrero de 2016. Pero para su sorpresa el 51.3% de los bolivianos le dijo NO A UNA REFORMA CONSTITUCIONAL y así evitar que Morales se presente como candidato.

En una entrevista al diario El País de España Evo dijo que si no ganaba ese referéndum se iría «feliz y contento» y que aspiraba a ser «dirigente deportivo». Mintió!

A finales de noviembre de 2017 el Tribunal Constitucional le dio luz verde a Evo Morales, habilitándolo de manera unánime para presentarse en las elecciones de 2019. La oposición declaró «esto es un duro golpe a la democracia».

Tras 13 años, 9 meses y 19 días en el poder, un récord en la historia de Bolivia; tras masivas protestas ciudadanas, amplio descontento popular y la policía y las Fuerzas Armadas en desacato al Ejecutivo; tras denuncias contundentes de fraude electoral y un sin número de violaciones constitucionales, Evo se ve obligado a renunciar a la presidencia de su país.