EDITORIAL: El resurgimiento de la religión

Por Leonardo Jaquez

A principios del pasado siglo XX las élites intelectuales concebían que la modernización económica y social de nuestras sociedades provocaría la extinción de la religión como el elemento central en la toma de decisiones de los gobiernos de turno y como fuerza gravitacional en la dinámica de las sociedades. Sin embargo, transcurrido más de un siglo vemos como esto no ha sido asi.

A pesar del avance experimentado por nuestras democracias políticas en la que hemos tenido regímenes más plurales y participativos, aún persiste esa telaraña de dogmas y creencias religiosas como elementos decisorios en la toma de decisiones en los principales centros de poder en el mundo.

Sobre esto, el más representativo caso es el de los Estados Unidos, una nación que se ha pavoneado durante años por tener la democracia más prolífica y las instituciones más sólidas del mundo. Sin embargo, esas fortalezas reconocidas por todos ha venido deteriorándose en la medida que ha permitido que sectores de la ortodoxia religiosa tengan mayor presencia en la toma de decisiones públicas.

Y son precisamente esos sectores los que hoy empujan a los Estados Unidos hacia una nueva conflagración bélica en Medio Oriente, esta vez contra Iran.

Pero esta vez, el gigante del norte tiene en contra la opinión pública global, y a poderosas fuerzas políticas internas que ya anunciaron que procurarán reducir la capacidad de Trump para tomar la decision de incursionar militarmente en una de las civilizaciones más antiguas del mundo.

Esperemos que el diálogo entre las partes envueltas y la capacidad de resolutar conflictos globales de los organismos internacionales, se interponga para así evitar que el mundo se adentre en una nueva guerra que tendría consecuencias impredecibles para todos.