Fortuna de cuatro bocinas del gobierno podría superar los DOS MIL MILLONES DE PESOS

Llueve a cántaros en las cuentas bancarias de un grupo de periodistas que han sabido aprovechar su posición en los medios de comunicación para empeñar su voz al postor de la mayor plata. La plata sin límites que no le duele a nadie. Esa misma que aportan los ciudadanos con el sacrificio diario a un Estado que no le garantiza nada. Ni siquiera los equipos y medicamentos necesarios para evitar una muerte casi segura en un Hospital Público. Mas de mil bebés fallecidos en los primeros meses del año. Cientos de parturientas que no llegaron a ver nacer sus crías. Miles de dominicanos caídos vilmente por la violencia callejera.

En esa República Dominicana cataclística, en la que en los últimos 15 años apenas el 2% de sus habitantes pudo escalar socio económicamente, un grupo de periodista ha sabido nadar contra corriente. Ha podido aquilatar una fortuna superior a la que tienen miles de empresarios que tienen sus propias empresas por décadas.

Aunque estas cifras no son oficiales, no tenemos la mas mínima duda de que si se arquearan los bienes de cuatro de los mas connotados periodistas defensores del gobierno sus fortunas superarían las seis cifras por mucho. ¡Sin la mas mínima duda!.

Desde lujosos apartamentos en Riviera Azul, casa veraniega en Lomas Linda y Cambita, Villas en Jarabacoa, Guavaberry y Casa de Campo hasta canales de televisión y un conjunto de programas que de no ser por el privilegio de disponer de los jugosos anuncios del gobierno no existirían. Sus lujosas residencias en Bella Vista, Arroyo Hondo y la Anacaona son conocidas por todos. Todo el que pasa por el frente de la Torre Caney, donde el apartamento mas barato ronda los $130 millones de pesos, piensa en las bocinas del PLD. Allí viven varios.

El PLD los ha hecho millonarios a tal nivel que su competencia ya no gira en torno a dar el palo periodístico del momento sino que el “palo” es quien compra la villa mas cara.

Se dice, inclusive, que tienen un selectivo grupo de whasapp a través del cual organizan sus actividades en sus respectivas villas. Lugares que se convierten en campo de acción desde los cuales planifican sus permanentes defensas a una gestión gubernamental que les ha engordado las arcas personales.

Solo las fortunas económicas de Cesar Medina, Danny Alcantara, Euri Cabral y Julio Martinez Pozo estaría superando los RD2,000 mil millones de pesos. Esto calculado al ojo visor de acuerdo a un pequeño ejercicio investigativo que realizamos con personas del entorno de los susodichos.

Cesar Medina es el único que a la fecha ha caído en desgracia frente a la vida. Se le detectó un peligroso cáncer que pudiese ser terminal para su vida pero no para sus cuentas bancarias ya que el gobierno estaría asumiendo desde el pago del avión que le llevo a la ciudad de New York como el tratamiento médico completo.

Es el privilegio de contar con el apoyo de un Presidente que agradece el empeño de sus voces, las cuales mas que defender al todopoderoso gobierno deberían respetar la ética profesional que les llama a defender a los mas necesitados, a los de a pie, al pueblo llano.

Se cansaron de la pobreza y toda su secuela. Ya están acostumbrados a los vinos caros y a los puros costosos. Los asiduos comensales de los principales restaurantes de la ciudad le reconocen. Los empleados cuando les ven llegar le rinden pleitesía. Saben que habrá muy buena propina. Como la que solo ellos y los narcotraficantes saben dar.

Están allá arriba en lo mas alto de la sociedad, en donde desde esos lujosos áticos la vida huele a azucena. Mientras tanto el pueblo sigue abajo, muy abajo y pisoteado por un peledeismo gobernante que se ha convertido en el principal grupo económico del país. No hay quien compita con ellos, ni las fortunas juntas de Corripio y Vicini superan la enorme cantidad de riqueza que ha acumulado un grupo político que antes del 1996 no tenían en sus bolsillos ni siquiera el pasaje necesario para su transportación en un vehículo público.