En el 2014 la CIDH ordenó a RD modificar constitución y leyes para legalizar todos los inmigrantes ilegales haitianos

En el año 2014 la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) ordenó a la República Dominicana modificar cualquier ley e incluso la Constitución para evitar la negación de la nacionalidad dominicana a los niños y niñas de padres extranjeros en condición de migración irregular.

El mandato está contenido en la Sentencia de Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas en el caso de Personas Dominicanas y Haitianas Expulsadas (del territorio dominicano), sometido a la jurisdicción de la Corte el 12 de julio de 2012 por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

El mandato dado a República Dominicana reza:

“Adoptar las medidas legislativas, inclusive, si fuera necesario, constitucionales, administrativas y de cualquier otra índole que sean necesarias para regular un procedimiento de inscripción de nacimiento que debe ser accesible y sencillo, de modo de asegurar que todas las personas nacidas en su territorio puedan ser inscritas inmediatamente después de su nacimiento independientemente de su ascendencia u origen y de la situación migratoria de sus padres”.

A la República Dominicana también se le ordenó:

 “Adoptar las medidas necesarias para dejar sin efecto toda norma de cualquier naturaleza, sea ésta constitucional, legal, reglamentaria, administrativa, o cualquier práctica, o decisión, o interpretación, que establezca o tenga por efecto que la estancia irregular de los padres extranjeros motive la negación de la nacionalidad dominicana a las niñas y niños nacidos en el territorio de República Dominicana”.

Esta decisión que a todas luces fue transgresora, invasora e injusta procuraba desvertebrar el ordenamiento constitucional nacional para habilitar las vías jurídicas necesarias para la legalización de los miles de haitianos ilegales que se encuentran en la República Dominicana.

También esto evidencia los incesantes aprestos que tienen los organismos internacionales por acelerar la fusión de la República Dominicana y Haití, todo esto a sabiendas de que los recursos medio ambientales, el agua potable, entre otros recursos básicos para la vida humana se están agotando en la vecina nación haitiana.