OPINION: El efecto de las sanciones en la economía venezolana. Por Julio Díaz Sosa

Algunos analistas económicos venezolanos han tenido la osadía de decir que las sanciones económicas impuestas por Washington al régimen de Maduro no han exacerbado ya, la existente crisis económica que impera en el país sudamericano desde hace poco más de 5 años.

La encargada de la Comisión de Derechos Humanos y Refugiados de las Naciones Unidas, la expresidenta de Chile Michelle Bachelet reconoció en una alocución de ese organismo en Ginebra, de que las sanciones impuestas a Venezuela van a exacerbar aún más la crisis política, económica y social que atraviesa ese hermano país, y que el número de refugiados venezolanos fruto de sanciones podría seguir aumentando de forma vertiginosa.

Si bien es cierto que el mal manejo de la economía por parte del régimen autocrático de Nicolás Maduro ha agravado la situación económica del país. En 2013, Venezuela producía 2.9 millones de barriles de crudo diario, en el día de hoy esa producción ha caído entre 1.2 y 1.3 millones de barriles diarios. En ese mismo orden, las exportaciones por concepto de crudo en febrero cayeron a niveles históricos, por primera vez en su historia Venezuela exportó por debajo del millón de barriles para un total de 900 mil diarios. Fruto de esa situación económica la economía venezolana viene decreciendo por 22 trimestres consecutivos, desde diciembre de 2013, lo que se ha traducido en una pérdida del más del 50% del PIB real en los últimos 5 años.

Sin embargo, las sanciones económicas impuestas por Washington a partir del mes de enero a las transacciones financieras y a la venta de crudo con el régimen de Maduro le han costado a la economía venezolana 30 mil millones de dólares, distribuidos de la siguiente manera: a) 4 mil millones de dólares es el valor del oro venezolano estacionado en Reino Unido, que ese país se niega a entregarle al Gobierno venezolano; b) El embargo de las cuentas de la petrolera venezolana Citgo por parte del Gobierno estadounidense equivalen a 11 mil millones de dólares; c) Los 15 mil millones de dólares que ha dejado de ganar el Gobierno venezolano por la venta de crudo. Sin dudas el efecto de estas sanciones tendrá efectos devastadores que se empezaran a sentir con mas fuerza en la economía venezolana, lo que alimentará la radicalización y la retórica incendiaria de Nicolaas Maduro que el culpable de la crisis económica es una Guerra económica desmedida por parte de los Estados Unidos. A partir de esas sanciones, Venezuela exporta el 55% de su crudo a la India, para un total de 300,000 barriles diarios.

Por efecto de las sanciones, la deuda externa del país podría aumentar aún más, o en efecto, el país podría declararse en cesación de pagos o default. Por ejemplo, la deuda externa en el país se ha más que duplicado en la última década, estimaron los economistas del Instituto de Finanzas Internacionales en un nuevo informe, que se elevó a unos 156 mil millones de dólares en 2018.

Eso significa que el monto total adeudado por Venezuela es aproximadamente el 738% del valor de sus exportaciones, más de cuatro veces lo que es típico en los mercados emergentes. (Las estimaciones de la deuda sobre el producto interno bruto no se incluyeron debido a la falta de datos gubernamentales de Venezuela, los tipos de cambio múltiples y los altos niveles de inflación).

“La creatividad de los hacedores de políticas para aprovechar fuentes alternativas de financiamiento a medida que las políticas se deterioraron y los mercados de bonos cerraron dio lugar a una composición de deuda atípica para los estándares de los mercados emergentes”, escribió Sergi Lanau, economista jefe adjunto del IIF. Si bien se ha separado de muchos mercados crediticios, la deuda de Venezuela ha seguido aumentando debido a la acumulación de atrasos, préstamos bilaterales y honorarios legales de los casos de arbitraje. El índice de deuda a exportación parece equilibrado, aunque el nuevo préstamo no es posible, según el informe, debido a la tasa a la que están cayendo los envíos de petróleo.

Las sanciones impuestas por Estados Unidos el mes pasado en un intento de paralizar el gobierno del presidente Nicolás Maduro han restringido aún más la industria energética de Venezuela, donde la producción ya estaba colapsando. El petróleo representa aproximadamente el 98% de los ingresos de exportación, según la OPEP.

Reuters informa que la empresa estatal de energía, PDVSA, declaró una emergencia marítima el martes, ya que los proveedores bloquearon el acceso a los petroleros debido a las deudas impagas, lo que restringió aún más su capacidad para exportar petróleo. Los envíos han disminuido en más de un tercio en el último mes.

De acuerdo con Steve Hanke, profesor de economía aplicada en la Universidad Johns Hopkins, los morosos son comunes en los países que enfrentan una hiperinflación. “Esto es muy estándar”, dijo: “Cada vez que tienes una hiperinflación, tiendes a observar muchas facturas impagas. Todas las fuentes de financiación tradicionales se agotan.”

Venezuela dejó de cumplir con sus obligaciones de bonos a fines de 2017. Desde entonces, perdió alrededor de 8 mil millones de dólares en pagos de capital y cupones, y los atrasos en instrumentos de deuda no endeudados se estimaron en 2 mil millones dólares.

Las sanciones económicas impuestas por los Estados Unidos por si solas no podrán agilizar la caída del régimen de Maduro. Sin embargo, los efectos colaterales de estas sanciones causaran más hambre, más refugiados, y el fortalecimiento de las fuerzas chavistas alrededor de Maduro; el tiempo será el jurado.