Un millón de colombianos se lanzan a las calles a protestar contra el gobierno

Decenas de miles de trabajadores colombianos suspendieron este jueves sus actividades para sumarse a una huelga nacional de 24 horas convocada por las centrales obreras en contra de las políticas económicas y sociales del presidente Iván Duque.

«Esperamos movilizar por lo menos un millón de colombianos en todas las ciudades capitales y adicionalmente en las ciudades intermedias», dijo en el inicio de la jornada a periodistas el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Diógenes Orjuela.

Los manifestantes, que comenzaron a congregarse a las 09.00 hora local (14.00 GMT) en diferentes puntos del país, están en contra del Plan Nacional de Desarrollo (PND) del Gobierno nacional, que según afirman, incorpora una reforma laboral y una de la seguridad social.

Según Orjuela, dicho plan «permite la contratación por debajo del salario mínimo y elimina el sistema de seguridad social para los trabajadores, con lo que perderían su derecho a pensión, riesgos laborales, licencias de maternidad, paternidad, e incapacidades, y el derecho a la afiliación a Cajas de Compensación Familiar».

En Bogotá, grupos de manifestantes con pancartas y banderas de sindicatos y de partidos de izquierda, como el de la antigua guerrilla FARC, se congregaron en el Parque Nacional para salir en dirección a la céntrica Plaza de Bolívar.

A la jornada se sumaron conductores de los autobuses públicos de Bogotá, que en su gran mayoría salieron con sus vehículos a la calle pero sin recoger pasajeros y solo unos pocos prestaron el servicio.

Esta es la primera huelga nacional que enfrenta Duque desde que asumió el cargo, el 7 de agosto del año pasado, y a ella se sumaron los maestros afiliados a la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) que reclaman más recursos para ese sector.

El presidente de Fecode, Nelson Javier Alarcón, indicó al respecto que en el paro participan hoy jueves «350.000 maestros por considerar que el Plan Nacional de Desarrollo atenta contra la educación pública».

El año pasado los estudiantes colombianos de educación superior hicieron una huelga de más de dos meses en la que alegaron que las universidades públicas necesitaban 3,2 billones de pesos (unos 1.037 millones de dólares) para no cerrar, y al final llegaron a un acuerdo con el Gobierno.

Asimismo, el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), que durante casi un mes bloqueó este año el suroeste del país en una protesta para exigir más atención del Gobierno, afirmó que sus miembros salieron este jueves a la calle tanto en Bogotá como en otras ciudades del país para «defender la vida».

Por su parte, la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, que negoció un acuerdo con los indígenas del Cauca, sostuvo que la huelga nacional «es una estrategia política de los sectores de oposición para generar la sensación de falta de gobernabilidad».