Las ideas de Marx aún viven. Por Julio Díaz

Escrito por: Julio E. Diaz Sosa, Licenciado en Economía y Finanzas en el Rochester Institute of Technology con un Master en Economía Aplicada en la Johns Hopkins University

Sé que a muchos de mis amables lectores les parecerá una nota poco discordante, que me refiera de manera categórica que las ideas marxistas aún poseen más vigencia que nunca en nuestro diario vivir de cara al futuro. Todo esto, a pesar del fracaso del comunismo como sistema político y económico, debido a la desconceptualización del término que tuvieron los forjadores de este modelo. Cuando Marx y Engels publicaron el Manifiesto Comunista en 1848, nunca hicieron referencia que para aplicar dicho sistema era necesario hacerlo a través de un régimen totalitario, como aplicó Lenin con su Revolución bolchevique, el concepto de la dictadura del proletariado. Marx dice en esta obra cumbre que el comunismo es la última etapa del capitalismo, es decir que el comunismo llegará a eclipsarse cuando el capitalismo como sistema económico haya alcanzado todas sus etapas de desarrollo, algo que no ocurrió en los países que trataron de aplicar este sistema con la excepción de la antigua Unión Soviética que dio el paso más certero en esa dirección.

 La mayoría de los países que trataron de adoptar el comunismo, el capitalismo como tal no estaba aún desarrollado, en las mayorías de los casos eran economías que se encontraban en el sector primario y no desarrollaron su aparato industrial, como hizo la Unión Soviética a partir de los años 30 bajo la dirección de Stalin, una economía que no desarrolla su aparato industrial siempre vivirá en el subdesarrollo, y como consecuencia el capitalismo no va alcanzar su máximo desarrollo. Por lo tanto, el comunismo como sistema económico está condenado a fracasar. Es por ello, que el comunismo fracasó como sistema económico, porque se trató de aplicar en sociedades que no eran meramente capitalistas.

 Sin embargo, con la llegada de la Cuarta Revolución industrial, donde la automatización, la inteligencia artificial y el machine learning o máquina de aprendizaje están desplazando a la mano de obra humana, a una velocidad sin parangón, muy diferente a los procesos anteriores donde las sociedades agrícolas y feudales se adaptaron a las maquinarias de la Primera Revolución industrial y a las líneas de ensamblaje de la Segunda  y a la era digital de la Tercera. En esta ocasión no se conoce el impacto de los cambios que se avecinan, que desde ya podrían decretar la última etapa de desarrollo del capitalismo como se refirió Marx en el Manifiesto Comunista.

 La mano de obra humana ha ido desapareciendo empleos de baja calificación, como son los empleos de la industria manufacturera. De acuerdo a un estudio realizado por Ball State University, en los Estados Unidos en la primera década del siglo XXI se perdieron poco más de 5.6 millones de empleos, el 85% de esos empleos de acuerdo al mismo estudio se perdieron por los cambios tecnológicos, en especial la automatización. Incluso en trabajos que requieren mayores habilidades intelectuales las pérdidas de empleos se están acentuando; como los empleados bancarios, reporteros, analistas legales, debido a los avances de la inteligencia artificial y el machine learning donde robots y software, escriben noticias como si fueran periodistas y analizan textos legales con mayor precisión y en menor tiempo que un analista legal humano. ¿Entonces que pasará con la mano de obra humana cuando sean reemplazados por robots? La respuesta a dicha interrogante es muy compleja, pero todos los caminos conducen a la desaparición del trabajo realizado por la raza humana. Este proceso no ocurrirá de la noche a la mañana y así lo afirma un estudio realizado en conjunto por la Universidad de Oxford y el banco de inversión UBS, en ese estudio llegaron a la conclusión que para el 2050 el 50% de los empleos en los Estados Unidos y el Reino Unido están en riesgo de ser automatizados. Como vimos a lo largo de los últimos 250 años de Revolución industrial, los cambios bruscos y más rápidos ocurren en las economías capitalistas más desarrolladas, y sucederá de modo más lento en las economías capitalistas menos desarrolladas. Sin embargo, por los cambios tecnológicos tan bruscos que vienen ocurriendo, el proceso de economía de escala de estas nuevas tecnologías ocurrirá más rápido de lo que tenemos previsto.

 Es por ello, que las voces más respetadas del mundo tecnológico como Elon Musk y Bill Gates hablan del ingreso básico universal y aplicar cargas impositivas a los robots, respectivamente, para mitigar los efectos negativos que estos cambios tendrán sobre la raza humana. Cuando lleguemos a esa etapa, el capitalismo como sistema económico habrá agotado su fase final, y para sobrevivir en esa nueva era, tendremos que vivir en el colectivismo y en la igualdad de condiciones. A eso es que se refiere Marx, que el comunismo es la última etapa del capitalismo, sino asumimos el colectivismo en la era robótica, la vida en sociedad como la conocemos hoy estará condenada a desaparecer.